El camarada Abraham – Товарищ Абрам (1919)

Ficha técnica

Director: Aleksandr Razumny [Александр Разумный]
Guionista: Feofan Shipulinski [Феофан Шипулинский]
Director artístico: Aleksandr Razumny [Александр Разумный]
Productora: Ermolev [Т-во «И. Ермольев»] por encargo del Comité de Cine de Moscú
Año de producción: 1919
Fecha de estreno: 23 de febrero de 1919

Actores:
-Dmitry Bukhovetski [Дмитрий Буховецкий]
-Piotr Baksheev [Петр Бакшеев]
-Polikarp Pavlov [Поликарп Павлов]
-Vera Orlova [Вера Орлова]

Características técnicas: 2 bobinas, 533 m. La película se conserva parcialmente. Se comercializa una versión restaurada por el National Center for Jewish Films estadounidense.

Sumario: Durante la Primera Guerra Mundial el alto mando ruso vende información militar a los alemanes, pero acusan a los judíos. La familia de Abraham salva a un oficial ruso herido. Toda la familia de Abraham muere en un ataque de las Centurias Negras tras la acusación de haber ayudado a los alemanes. Abraham, que ha perdido toda su familia, pide ayuda al oficial agradecido. Este le ayuda a entrar a trabajar en una tipografía. Aquí el muchacho judío se encuentra por primera vez con obreros revolucionarios. Durante la Revolución de Octubre Abraham entra en las filas del Ejército Rojo y pronto llega a ser comandante del destacamento.

Visionado directo con intertítulos en inglés, he puesto un enlace a los subtítulos en castellano en la sección de enlaces:

 

 La película

La mayor parte de lo que podríamos decir sobre la película ya lo hicimos en la extensa entrada que dedicamos al cine de agitación durante la Guerra Civil. Esta en concreto pertenece al paquete de películas encargadas a principios de 1919 a las todavía existentes empresas privadas para celebrar el 23 de febrero, primer aniversario de la creación del RKKA, el Ejército Rojo Obrero y Campesino. Cabe recordar, por cierto, que en esa fecha sigue siendo tradicional felicitar en Rusia a los hombres, en un equivalente masculino al día 8 de marzo para las mujeres. Para dicha celebración se encargaron hasta 11 películas, de las que Ermolev realizó entre cuatro y seis, según recuerda Razumny en sus memorias citando a Vishnevski [ver fragmento al final de esta entrada]. Las condiciones fueron un poco peculiares: a muy pocos días de la celebración y con el requisito de que se grabasen todas en un mismo pabellón. De nuevo según Razumny, en Ermolev se crearon tres equipos de filmación con tres directores: Sabinski, Ivanovski y él mismo. Mientras esperaban la aprobación por parte del Comité Cinematográfico, sin conocer todavía su contenido, aprovecharon para construir los decorados con lo que suponían serían los marcos más apropiados: una casa obrera, una izba campesina, una oficina soviética…  La idea era que pudiesen grabar todos a la vez sin interferirse. En cuanto tuvieron el visto bueno se iniciaron las grabaciones. Razumny realizó dos, la que nos ocupa y Abrieron los ojos en apenas tres días.

Una vez terminadas las filmaciones había dos problemas más que resolver: el primero el de pasar los negativos a copias positivas, algo “en lo que se gastaron todas las reservas de película del Comité Cinematográfico”, según Vishnevski, y luego otro problema no menos importante: todas las salas de cine en febrero de 1917 permanecían cerradas por restricciones en el suministro de electricidad. Hubo que conseguir un permiso especial para que diez cines de Moscú proyectasen estas películas para los soldados del Ejército Rojo. Con gran éxito, si hay que creer las fuentes de la época. Sería el inicio de su larga travesía por todos los frentes de la Guerra Civil y de las campañas de los trenes y barcos de agitación, sobre los que también hemos hablado en ocasiones anteriores.

El camarada Abraham

Pero naturalmente lo que más llama la atención de la película es el público concreto al que va dirigido: los judios. El hijo de Razumny dirá que el contenido se adapta perfectamente a la política propugnada en aquel entonces por el Comisariado del pueblo para las Nacionalidades. Se basa para ello en un fragmento del libro de historia del cine judío en Rusia Estrella roja, estrella amarilla [Красная звезда, желтая звезда] de Miron Chernenko. He incluido ambos textos al final de esta entrada, aunque lo cierto es que Chernenko, más allá de recordar alguna de las películas de la época relacionadas con la temática judía, no da muchos más datos. Para él se establecen ya en estos primeros compases de la revolución dos formas de abordar dicha temática. Una “activa”, de la que El camarada Abraham sería el prototipo y en la que esta minoría nacional toma conciencia y participa activamente en el proceso revolucionario y una “pasiva” en la que se refleja fundamentalmente los sufrimientos bajo el régimen zarista y la propia opresión religiosa, social etc. en lo que en ruso se denomina Черта оседлости [Cherta osedlosti], Zona de asentamiento, es decir, la región fronteriza occidental del Imperio Ruso en la que el asentamiento de judíos estaba permitido, extendiéndose la jurisdicción de la zona a lo largo de la frontera con Europa Central y ocupando aproximadamente un 20% del territorio de la Rusia europea. Cabe recordar, por último, que desde la perspectiva cinematográfica, en relación al antisemitismo y lo pogromos en la Rusia zarista, ya dedicamos una entrada a una película de 1917 sobre “el caso Beylis”, Vera Chibiriak. Por alguna razón que se me escaba Vladimir Razumny piensa que la realización de El camarada Abraham provocó el rencor de buena parte de la intelectualidad judía, de la que él mismo formaba parte. El actor principal, por cierto, no acabo de comandante del Ejército Rojo sino en Hollywood, y no le fue muy bien, tras pasar por Francia y Alemania, donde germanizó su nombre, Dimitri Buchowetzki, con el que sería conocido fuera de Rusia.

Los judíos en la Revolución Rusa y la Guerra Civil

Propaganda del ejército blanco durante la Guerra Civil
Trotski como gran demonio judío. Propaganda del ejército blanco durante la Guerra Civil

No he profundizado demasiado en el tema, ni tampoco quiero extenderme en la cuestión del judeo-bolchevismo, así que ofreceré simplemente una introducción a la situación de los judíos durante los primeros años de la revolución, fundamentalmente a partir de información de carácter general, como la que aparece en Wikipedia sobre el tema, especialmente la versión rusa. La entrada, por cierto, no trata de los judíos durante la revolución y la guerra sino sobre su historia en general en el país, por si queréis saber más. También tiene versión en inglés, algo menor, y en español, mucho más pequeña.

La Revolución de Febrero ya había cambiado radicalmente la situación de los judíos rusos. El 3 de marzo el presidente de la Duma estatal M. Rodzianko y el primer ministro del Gobierno Provisional, el príncipe G. Lvov, declararon que uno de los principales objetivos de dicho gobierno era “la cancelación de todas las restricciones estamentales, religiosas y nacionales”, lo que tomó forma de decreto el día 20 de marzo.

En 1917 por primera vez en la historia de Rusia hubo judíos que ocuparon altos cargos en la admnistración central y local. También tuvieron una participación activa en los Soviets de diputados de obreros y soldados. En el Soviet de Petrogrado trabajaron los mencheviques F. Dan, M. Liber, L. Martov, P. Abramovich y el eserista A. Gots. El Primer Congreso de Soviets de diputados de obreros y soldados de toda Rusia escogió a este último como presidente del Comité Ejecutivo Central de Toda Rusia [VTsIK por sus siglas en ruso]. En septiembre de 1917 fue nombrado presidente del soviet de Petrogrado L. Trotski. En los soviets provinciales, especialmente en los territorios de la antigua Zona de Asentamiento, la participación de los judíos, representantes de partidos tanto judíos como no judíos, fue aún más destacada.

El 9 de mayo se publicó un decreto del Ministerio de la Guerra y del Estado Mayor que eliminaba las restricciones que impedían a los judíos llegar a ser oficiales. Muchos de ellos entraron en las escuelas para junkers. También en el frente se nombraron oficiales judíos.

Tras la Revolución de Febrero se activaron las acciones de las organizaciones políticas nacionales judías. Antes de 1917 había entre más de 100.000 y 300.000 sionistas en Rusia, mientras la principal organizacion socialista judía, el Bund, tenía entre 33.000 y 40.000 miembros. En el Partido Bolchevique los militantes de origen judío eran al parecer 958. Pero la situación cambiaría rápidamente. En marzo de 1917 los sionistas restablecieron en Moscú el buró central del departamento para toda Rusia del Fondo Nacional Judío, que dirigía I. Chlenov. Se crearon cientos de organizaciones sionistas locales. Si en el país en 1915 no había más de 18 mil activistas sionistas, en mayo de 1917 su cifra ascendía a 140 mil. En abril de 1917 los sionistas religiosos formaron el Moscú el partido Masoret ve-kherut (Tradición y Libertad), dirigido por M. Nurok. Se intensificó también la actividad del Bund, en cuya Conferencia de Toda Rusia el 14-19 de abril de 1917 se presentó de nuevo la exigencia de una autonomía nacional-cultural para los judíos en Rusia. A finales de 1917 actuaban en el país casi 400 secciones del Bund, con cerca de 40.000 militantes. En junio de 1917 el Partido Obrero Socialista Sionista y el Partido Obrero Socialista Judío formaron el Partido Obrero Socialista Judío Unido (Fareynikte), que defendía el lema de la autonomía “nacional-personal” para los judíos rusos. En Petrogrado se creó el Grupo Nacional Judío encabezado por M. Vinaver. En Petrogrado actuaba también el grupo de ortodoxos religiosos Netsakh Israel y en Kiev y otros lugares delegaciones del partido Aguddat Israel.

En las elecciones celebradas en la segunda mitad de 1917 en los consejos rectores de las comunidades judías reorganizadas en 29 ciudades de Rusia, los sionistas consiguieron 446 puestos  (incluyendo Po’aley Zion — 44),  los ortodoxos 139, el Bund 124 y Fareynikte 78.

En 1917 también se produjo un florecimiento de las organizaciones educativo-culturales, de salud y deportivas de caracter judío. La sociedad sionista Tarbut creó alrededor de 250 centros educativos (guarderías, escuelas primarias y secundarias, centros de formación pedagógica) donde la enseñanza se realizaba en hebreo. Se estableció una Liga Cultural Yidish que abrió centros educativos en los que se enseñaba en yidish. En Moscú empezó a funcionar el teatro Habima, el primer teatro profesional en el mundo en hebreo. Continuó sus trabajos la Sociedad para la Propagación de la Educación entre los judíos en Rusia. En mayo de 1917 se celebró en Moscú bajo la presidencia de Kh. N. Bialik el congreso de Aguddat Khovevey Sfat Ever. Solo en lengua rusa se publicaron más de 50 publicaciones periódicas judías y en yidish solo por parte de los sionistas aparecieron 39 revistas, hojas informativas y boletines.

Todos los partidos judíos, con excepción de Po’aley Zion, censuraron la insurrección bolchevique de octubre de 1917. Muchos judíos, que habían entrado en este tiempo en las escuelas para junkers y escuelas para alféreces, tomaron parte en la lucha contra los bolcheviques. En la prensa de Petrogrado se publicó que en la insurrección antibolchevique de los junkers del 29-30 de octubre de 1917 murieron cerca de 50 junkers judíos.

En las elecciones a la Asamblea Constituyente de noviembre de 1917 la mayor parte de los partidos judíos formaron una lista nacional única, por la que se eligieron siete diputados: seis sionistas y un sinpartido.

En diciembre de 1917 la burguesía judía de Rostov del Don reunió 800.000 rublos para la organización de regimientos cosacos, que debían luchar contra el poder soviético y varios oficiales judíos se unieron a los voluntarios blancos.

Por otra parte, en la primera constitución del gobierno soviético, el Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom),formado el 26 de octubre, ingresó un judío, L. Trotski (narkom para asuntos exteriores). En noviembre de 1917 el narkom para asuntos de la tierra fue A. Slikhter; más tarde el narkmom de justicia fue el eserista de izquierda I. Shteinberg. En 1918 Trotski fue nombrado narkom para asuntos militares y navales y otro judío, Isidor Gukovski, narkom de finanzas. En la dirección del partido bolchevique la presencia judía era importante. Así, en el 6 Congreso (6 de julio-3 de agosto de 1917 en Petrogrado) entre los miembros de Comité Central del RSDRP(b) de 21, 6 eran judíos G. Zinoviev, L. Kamenev, L. Trotski, Ia. Sverdlov, M. Uritski y G. Sokolnikov. En el 7º Congreso (6-8 de marzo de 1919) de una composición del Comité Central de 16 miembros, lo eran 5: Trotski, Sverdlov, Zinoviev, M. Lashevich y G. Sokolnikov. De los elegidos en el 8º Congreso (marzo de 1919), de 19 miembros 4 eran judios: Zinoviev, Kamenev, Trotski y K. Radek. En el 9º (29 de marzo-5 de abril de 1920) de 19 miembros, 4: Zinoviev, Kamenev, Trotsky y Radek.

El 20 de enero de 1918 se creó el Comisariado Judío, dirigido por S. Dimanshtein en el seno del Comisariado del Pueblo para Asuntos Nacionales (Narkomnats). A lo largo de 1918 se abrieron 13 comisariados locales judíos.

Entre el 30 de junio y el 4 de julio de 1918 se celebró en Moscú el 1er Congreso de sociedades judías, elegidas entre 1917 y principios de 1918. Además de los delegados de las comunidades, en el congreso participaron representantes de los partidos políticos, a excepción del Bund y del  Partido Obrero Socialista Judío Unido, que boicotearon el congreso. El congreso eligió como órgano rector a la oficina Central de las comunidades judías, que fue la encargada de coordinar la labor de las instituciones judías y de crear las condiciones previas para la autonomía nacional. Sin embargo, en junio de 1919, el Comisariado Judío publicó el decreto para la eliminación de la oficina Central y el cierre de las sociedades locales y la transmisión de todos los fondos y bienes locales al Comisariado Judío.

En julio de 1918 se organizó en Oriol la primera Sección Judía (Evsektsiia [Евсекция]) en el departamento local del PCR(b), para crearse después evsektsii por todo el país. En el verano de 1918 los comunistas judíos empezaron una campaña contra el judaísmo. En el decreto del Comisariado Judío de 19 de agosto de 1918 se promulgaba que en las escuelas judías la lengua de enseñanza debía ser el yidish, se prohibía el hebreo y se destacaba que “la religión debía ser completamente excluída de las escuelas populares judías”.

En Ucrania los miembros del Bund y del Fareynikte crearon en mayo de 1919 una Unión Comunista Judía independiente (Komfarband). La dirección de este partido presentó a principios de junio un memorándum en el que se exigía liquidar todos los partidos y organizaciones judías burgueses por el peligro que presentaban al poder soviético.

Entre 1918 y 1920 se produce el cierre de la mayor parte de las organizaciones e instituciones culturales, educativas y políticas judías no soviéticas.

Los años de la Primera Guerra Mundial, las revoluciones de Febrero y Octubre y la Guerra Civil fueron terreno abonado para el antisemitismo. En Ucrania, por ejemplo, entre diciembre de 1918 y agosto de 1919  las tropas ucranianas bajo el mando de S. Petliura y las centurias negras asociadas con ellos efectuaron multitud de pogromos como resultado de los cuales murieron cerca de 50.000 personas según datos de la Cruz Roja Internacional.

Víctima de la Internacional. Propaganda antibolchevique del OSVAG
Víctima de la Internacional. Propaganda antibolchevique del OSVAG

La supuesta gran presencia de judíos en el partido bolchevique hacía que el poder soviético fuese percibido por sus enemigos como “la judiada en el poder” (utilizando el término absolutamente despectivo de zhid [жид]). El ejército blanco, especialmente, publica folletos, revistas y hojas volantes antisemitas, especialmente las distribuidas por su departamento de propaganda, el OSVAG.

El resultado fueron unos 150.000 judíos asesinados en los pogromos de 1918-1922, 125.000 de ellos en Ucrania y 25.000 en Bielorrusia. La inmensa mayoría fueron perpetrados por fuerzas anticomunistas, con casos menores de unidades del Ejército Rojo. Las autoridades soviéticas ejecutaron a los individuos implicados e incluso disolvieron las unidades del ejército en las que alguno de sus hombres hubiese atacado a judíos. En general, los judíos veían al Ejército Rojo como la única fuerza capaz y con la voluntad de defenderlos. Muchos de ellos se unieron a sus tropas y al régimen soviético. Muchos bundistas acabaron ingresando en el PCR(b).

 

tovarishch-abram

 

¿Es Nikolai Krylenko el camarada Abraham?

Nikolay Krylenko en 1917
Nikolay Krylenko en 1917

Según el hijo del director de la película, Vladimir Razumny, y el video restaurado en los EEUU que hemos visto, el argumento está basado en un personaje real, Nikolay Krylenko, conocido en la clandestinidad como camarada Abraham, que era el nombre de su abuelo. Una somera lectura de su biografía nos indica que más allá de esta coincidencia la verdad es que no hay mucho más que justifique dicha afirmación.

 

Nikolay Krylenko fue un bolchevique de primera hora, con una actividad militar destacada durante la revolución de octubre y la guerra, futuro fiscal general del país y ministro de justicia y al parece implacable impulsor de una política represiva. Política de la que acabaría siendo víctima en las purgas del año 37.

 El director: Aleksandr Razumny (1891-1972)

A la espera de una entrada propia sobre este director me limitaré a pasar un enlace a los datos que ya di en nuestra entrada anterior sobre otra de sus películas, La madre (1920).

Enlaces

Descarga:
Rutracker. DVDScreener, Formato AVI. Duración: 00:21:46
Video: 704×528 (1.33:1), 23.976 fps, XviD build 73, ~2000 kbps avg, 0.22 bits/pixel
Audio: Sin sonido

Subtítulos en español:
-Divx (creados a partir de la versión descargada de Rutracker)

Sobre la película:
-Kino-teatr (en ruso)
Kinopoisk  (en ruso)
Wikipedia (en ruso)
Rudata (en ruso)
IMDB (en inglés)

Sobre el director:
-Wikipedia: en ruso, de lejos la más completa, y en inglés -apenas un esbozo-.
-IMDB
-Un texto biográfico de su hijo (en ruso)

Bibliografía

-Александр Разумный. У истоков… : воспоминания кинорежиссера.  [Aleksandr Razumny.  En los orígenes… : recuerdos de un director de cine]. Moscú: Iskusstvo, 1975. p. 56-59. Se trata de la autobiografía de Razumny (en ruso)
-В.М. Короткий. Операторы и режисеры русского игрового кино, 1897-1921 :  биофильмографический справочник. [V.M. Korotki. Operadores y directores del cine de ficción ruso, 1897-1921 :  directorio biofilmográfico]. Moscú : NII Kinoisskusstva, 2009. pp. 297-300.
-Советские художественные фильми : аннотырованный каталог. том 1 Немые фильмы (1918—1935) [Películas de ficción soviéticas: catálogo anotado. Volumen 1, cine mudo (1918-1935)]. Moscú: Iskusstvo, 1961.
-Владимир Разумный. Александр Разумный : мой отец. [Vladimir Razumny. Aleksandr Razumny :  mi padre]. Documento electrónico: http://www.razumny.ru/razumny
-Мирон Черненко. Красна звезда, желтая звезда : кинематографическая история
еврейства в России 1919-1999. [Miron Chernenko. Estrella roja, estrella amarilla : historia cinematográfica de los judíos en Rusia, 1919-1999]. Moscú: Tekst, 2006

Textos complementarios

FRAGMENTO SOBRE LA PELÍCULA EN LAS MEMORIAS DE ALEKSANDR RAZUMNY

El Narkompros no solo desarrollaba planes para el futuro sino que también guiaba la vida cotidiana de la cultura socialista, dirigiendo cada vez más activamente la política del partido en este ámbito. A los principales estudios se les propuso un plan de películas de agitación que había que realizar en un plazo de tiempo cortísimo, directamente impensable: en unos pocos días para empezar su proyección ya el 23 de febrero, en el primer aniversario del Ejército Rojo.

Recuerdo que el estudio "I. Ermolev" debía realizar varias películas de agitación (según datos del conocido historiador soviético del cine Ven. Vishnevski, cuatro o seis). En este caso hay que destacar que todas las películas de agitación debían grabarse a la vez... ¡en un pabellón!

En el Comité Cinematográfico hubo además una sesión especial de la comisión literaria para aprobar los guiones y nosotros en el estudio reparamos la calefacción y los equipos. Tres grupos de grabación (los directores Ch. Sabinski, A. Ivanovski y A. Razumny) estábamos de servicio en el estudio, enviando nuestros agentes de espionaje  al Comité Cinematográfico en Gnezdnivkoski. Pasaba el tiempo y la sesión de la comisión todavía no terminaba. Entonces, a propuesta mía, se construyeron cinco decorados bastante típicos para esos años: habitaciones en un barrio obrero, despachos de una institución sovietica, interiores de una izba campesina, habitaciones en el centro de la ciudad y una cocina. Los construimos de tal manera que cada grupo de grabación pudiese cambiar de decorado en decorado con su atrezo y utillaje. Finalmente se trajeron los guiones -o más bien las cortas sinopsis de las películas de agitación- e inmediatamente empezaron las filmaciones en todos los recintos. Tras la filmación directores, actores y operadores repintaban los decorados (en el estudio solo quedaba un pintor, ¡y estaba inválido!), se ponían de acuerdo con alguna organización para conseguir transporte y hacían los títulos para la película. Y de nuevo tras dormir un poco en el pabellón, a la filmación...

Yo hice dos películas de agitación en tres días (El camarada Abraham y Abrieron los ojos, ambas con guión de F.Shipulinski) y fueron aceptadas por el Comité Cinematográfico sin ningún tipo de modificación. En otras empresas cinematográficas hicieron películas de agitación I. Perestiani, N. Turkin, V. Kasianov y V. Chaikovski.

No voy a ocultar la perplejidad que me provoca el odio de los historiadores del cine que abordan esta producción con patrones contemporáneos, sin tener en cuenta ni las condiciones de elaboración ni las tareas concretas de agitación y sobre esto construyen numerosos reproches. Con más precisión, desde mi punto de vista, escribe sobre este tema Ven. Vishnevski: «Para entender en qué condiciones heróicas, de lucha, se hicieron y se proyectaron estas películas hay que recordar que en la filmación y positivación se gastaron todas las reservas de película del Comité Cinematográfico. Cuando las películas se terminaron surgió la pregunta de cómo organizar su exhibición, puesto que a principios de febrero, por decreto extraordinario de la comisión para el suministro de electricidad de Moscú, todas las salas de cine estaban cerradas...

Por intercesión del Comité de Cine y de la Oficina de Comisarios Militares se liberó energía eléctrica para diez cines de Moscú, y el 23 de febrero los soldados rojos vieron estas películas. Izvestia escribía que "las películas causaron un magnífica impresión con su espíritu militar y elevación revolucionaria. Este es el mejor material que se puede suministrar al frente y a los trenes de agitación y literarios."»

Y efectivamente interpretaron este papel: se exhibieron en el frente y en la retaguardia, en las fábricas y en las aldeas lejanas. Más tarde, en 1960, descubrí con interés que, por ejemplo, el tren Revolución de Octubre, que realizó seis viajes de agitación encabezados por el Presidente del VTsIK Mikhail Ivanovich Kalinin, se presentaba ante los espectadores con la película Abrieron sus ojos, que el tren del VTsIK Cáucaso Rojo mostraba mi película en aldeas abandonadas, destruyendo prejuicios centenarios*.

Y Razumny sigue con una cita a pie de página con el siguiente texto:

*«... Cáucaso. Aldea abandonada. Aquí llega el cinematógrafo del vólost [división administrativa rusa] con el tren del VTsIK Caúcaso Soviético, que trabaja en el Caúcaso. En un santiamén se difunde por la aldea la noticia de la llegada de un milagro nunca visto y a sus pies se agita todo el pueblo. No han conseguido todavía extender la pantalla y colocar la estación móvil  cuando ya ha aparecido una gran multitud. Al minuto, esta clava los ojos con avidez en la pantalla. Y el milagro: en la multitud, una gran cantidad de mujeres musulmanas, sin que los hombres musulmanes presten ni la más mínima atención. La sed de ver algo nuevo, un espectáculo nunca visto en este tranquilo pueblo cautivó con un único deseo a la multitud de espectadores y, de algún modo, cayó un prejuicio. En la pantalla se exhibía El camarada Abraham». (Del archivo de documentos escritos por Ia. Vurov, jefe del departamento de los barcos y trenes de agitación e instrucción del VTsIK. Citado según la revista Iskusstvo Kino, 1960, Nº 12, p. 100).

RECUERDOS DE VLADIMIR RAZUMNY SOBRE SU PADRE

En este mismo año 1919 (según algunos datos, en 1918) Aleksandr Razumny filma la película en dos partes El camarada Abraham, alrededor del cual y hasta hoy existe una ola mitológica que me parece que no en pequeña medida es la base real del aislamiento de mi padre, bolchevique convencido, de una parte predominantemente judía de la intelectualidad creativa. Y además, ¡por mucho tiempo! El argumento de la película es extremadamente simple. En él se narra como una familia judía salva a un oficial durante la Primera Guerra Mundial y después mueren casi todos en un pogromo. El joven huérfano Abraham se traslada a Moscú, donde el oficial superviviente en señal de agradecimiento a la familia que lo salvó coloca a su protegido en una imprenta. Allí éste aprende el abecé de la ideología revolucionaria y después de Octubre, se convierte en un combatiente del ejército rojo y, a continuación, un destacado comandante. Entre otras cosas, la película se basó en hechos y arquetipos reales: el camarada Abraham es el apodo clandestino del revolucionario bolchevique Nikolai Krilyenko, quien llegaría a ser fiscal de la joven república soviética, comisario del Pueblo de Justicia de la RSFSR y de la URSS. Abraham era el nombre de su abuelo, campesino de Smolensk.  

Como escribe en el site SEM40, Recurso Judío Central el periodista N. Mikhalev en el artículo "Sonya-Manos de oro y El camarada Abraham: pioneros del cine mudo", el argumento de la película se corresponde como ningún otro a las ideas de los ideólogos de aquel entonces de la Comisaria del Pueblo para las Nacionalidades (Narkomnats), que dirigía el camarada Stalin, acerca de cómo debía explicarse la amistad de los pueblos en la pantalla. El propio título de la película ya es un eslogan del que se desprende: él es nuestro camarada, uno de los nuestros, estamos todos juntos". Dudando de esta interpretación de la película, intenté ir a la fuente: al serio libro del ya fallecido crítico de cine Miron Chernenko La estrella roja, la estrella amarilla, publicado también en Internet. En el está todo explicado de la manera más clara y más exacta posible en el plano histórico. Es más, con franqueza. En realidad, los judíos rusos del periodo prerrevolucionario tendían o hacia las ideas del famoso Bund o a la llamada de los sionistas. ¡Y de repente aparece una película mostrando la atracción de los lemas bolcheviques para la juventud judía! Naturalmente, actualmente, en las condiciones de persecución del bolchevismo como corriente ideológica y como fundamento de la política triunfante en la revolución es muy beneficioso en términos de la fugaz coyuntura política hacer todo lo posible por golpear otra vez a Aleksandr Razumny, quien nunca traicionó las ideas en las que creía, algo que hicieron y hacen sus enemigos con gran éxito. Traición a la causa de los judíos, ¡y eso es todo! Mi padre entendía perfectamente todas estas manipulaciones bajo mano durante su vida y nos las explicaba a mí y a mis compañeros de clase y simultáneamente explicaba que su respuesta solo puede ser convincente en el campo del arte, en el ámbito de la práctica artística. Creo que esto lo comprenderá una nueva generación de críticos no cegada por prejuicios nacionalistas.

Y por último,

UN FRAGMENTO DE ESTRELLA ROJA, ESTRELLA AMARILLA:

CAMARADAS JUDÍOS CON LOS MISMOS DERECHOS... (1919-1934)


El tema judío en cuanto nació la cinematografía soviética se presentó inmediatamente y con la nota patética y de producción más alta: de los cincuenta y siete cortometrajes estrenados en las pantallas (o no estrenados, puesto que aunque la absoluta mayoría de ellos no se han conservado hasta nuestros días para nuestra investigación esto casi no tiene ninguna importancia), en el primer año tras la nacionalización la problemática judía apareció en tres cintas de agitación, en las que se apuró la formulación de los tres modelos, las tres entonaciones los tres principales esquemas argumentales que se manejarían en la cinematografía de la nueva Rusia en la descripción, la imagen  y la conciencia del "problema judío" en la pantalla.

Es natural empezar con la primera de ellas: una película franca y "pancarteramente" propagandística, dirigida al corazón del espectador más amplio y poco educado con un llamamiento abierto que se podría traducir al lenguaje contemporáneo como: "compatriotas, amad a vuestro prójimo judío, él también es una persona, y no permitáis que nadie os convenza de lo contrario". Esta película, como la mayor parte de las grabadas por aquel entonces,  tenia varios títulos, pero el principal de ellos resonaba con el máximo volumen agitativo: Lucha por el luminoso reinado de la III Internacional (guionista Z. Grinberg, director B. Svetlov, y entre los intérpretes que permanecerían en la historia del cine, el actor y director Aleksandr Razumny; títulos alternativos: Salvadores de la patria y Hacia el luminoso reinado de la Tercera Internacional). Por cuanto en su totalidad del largometraje que en aquella época eran a fin de cuentas de seis partes no se ha conservado ni un metro de cinta es difícil juzgar su contenido, tanto más cuanto la fuente de información, el catálogo de Gosfilmfond de la URSS, Películas de ficción soviéticas Tomo I, da exclusivamente una descripción ideológica de la película, pero de lo que sucede en la pantalla, ni una palabra. Sin embargo y a partir de las notas se puede imaginar la intención de los autores, así como el entorno político en el que se grabó esta película y el objetivo que perseguía: "Los autores de la película intentardon dar una presentación de la esencia de la lucha de clases, de los intentos de la burguesía de azuzar a una nacionalidad con otra con el objetivo de la desunión de las fuerzas del proletariado". Y para que no hubiese ninguna duda de qué nacionalidad tenían los autores en mente, las notas informan de que el guión de la película fue escrito en relación con el anuncio de un concurso de guiones sobre el tema "La lucha contra la propaganda reaccionaria, el odio nacional y la explicación del sentido contrarevolucionario del antisemitismo".  Seria muy interesante encontrar en algún archivo los frutos de este concurso -y no deberían ser pocos si en un concurso paralelo se presentaron cerca de seiscientos textos-. Recuerdo también que precisamente en esos días la organización judía bolchevique encabezada por el Comisariado Central para Asuntos Nacionales Judíos, fundada ya en enero de 1918 y después la sección judía del Partido Comunista (en octubre de ese mismo año) proclamó el cierre de todas las sociedades judías, sinagogas, jederes (escuelas religiosas hebreas), yeshivás (centros de estudios de la torá), prohibiendo la enseñanza del hebreo en todos los centros de enseñanza de la república declarándola una "lengua reaccionaria". Durante este tiempo estaba en plena marcha la liquidación de las instituciones culturales en hebreo, entre ellas el teatro Habima, las organizaciones socialistas no bolcheviques del tipo Poaley Zion [Trabajadores de Sion], ORT, Hejalutz y otras. Y en el escenario político se desarrolla una lucha administrativa abierta contra el sionismo.. En relación a esto es bastante curioso el hecho de que el autor del guión del citado film, Z. Grinberg, ya en 1918 fue el autor del panfleto antisionista "Di tsionisti oyf der idisher gas" ("Sionistas en la calle judía"). De manera que se puede predecir sin especial exageración cual será exactamente el argumento en la base de la película sobre "el luminoso reinado de la III Internacional", en el que todos serán iguales y nadie será más igual que otro y, quizá incluso que todos conseguirán aquello exactamente que nadie conseguía antes.

La confirmación no tuvo que esperar mucho tiempo: "La sociedad Iosif Ermolev, todavía no huida a Yalta y de allí a París, por orden del Comité Cinematográfico de Moscú graba la película "El camarada Abraham" (guión de F. Shipulinski, director Aleksandr Razumny), donde el papel del camarada Abraham lo interpreta uno de los más populares leones de salón de la cinematografía prerrevolucionaria rusa, en un futuro no lejano un conocido director de cine europeo y después hombre de negocios estadounidense, Dmitry Bukhovetski.
 

A diferencia de muchos otros, El camarada Abraham se conserva y su argumento de dos partes se corresponde como ningún otro a las concepciones de los ideólogos de entonces del Narkomnats (recuerdo que dirigido por el camarada Stalin, que no se distinguía por un amor especial a la tribu de Judá) sobre cuál debe ser exactamente la explicación de la esencia de la amistad de los pueblos en la pantalla. Y aunque muchos razonamientos parecen hoy inverosímiles, no relacionados unos con otros y simplemente casuales, la trama de la película es extraordinariamente simple.

[Sigue un resumen de la película]
 

Y todo esto con tan solo quinientos y pico metros de cinta, como si se hubiese conservado casualmente para que podamos ver cómo se representaba el modelo clásico de liberación nacional bajo la forma de liberación social. Pero en lugar del judío Abraham hubiera podido ser el representante de cualquier otro "natsmenshistvo" (en esa época se denominaban así: "natsmeni") y a su despertar en adelante se  le dedicarían unas decenas de películas, pero ningún lo otro hubiera podido interpretar de forma más clara y expresiva en la pantalla politica de los primeros años postrevolucionarios que un judío, porque lo judío en Rusia era al mismo tiempo una minoría nacional y social, desempeñando en el escenario ideológico del bolchevismo dos funciones, ya que permitía unir aquello que en otras circunstancias era difícil unir, o no se podía en absoluto. Y en este sentido era como un "supernatsmenshistvo". Y no es casual el porqué El camarada Abraham definió de forma tan simple y efectiva el argumento de elevación del espíritu internacionalista al menos durante las dos siguientes décadas: el despertar de clase de los judíos pobres y su participación entusiasta en la construcción inmediata de un futuro común brillante. Al mismo tiempo, la cultura, la vida cotidiana, la mentalidad, la misma civilización "shtetl" se consideraba exclusivamente un hecho de discriminación social, y la destrucción de los demarcaciones de las zonas de asentamiento judías se veían como un acto revolucionario de liberación de los judíos de las cadenas de explotación social y nacional, incluido y en no menor grado la destrucción del ghetto medieval guardián y custodio de los rasgos más reaccionarios de la existencia nacional, religiosa y económica. A este modelo se le podría llamar por comodidad activo, junto al cual en el "cine judío" de Rusia (soy consciente de la absoluta condicionalidad de este término y lo utilizo en el sentido más amplio, como cierta indicación que me permite trazar un círculo entorno a los problemas que me interesan) funcionaba y sigue funcionando en cierto sentido hasta hoy en día otro modelo, complementario del primero. En la cinematografía soviética de Rusia apareció prácticamente al mismo tiempo que el primero, o mejor dicho, tras una pausa no muy grande debida a la Revolución de Octubre y la Guerra Civil, volvió al legítimo lugar que ocupaba en las pantallas rusas a lo largo de las décadas prerrevolucionarias. El modelo, abierta y claramente paternalista, sentimental-proteccionista, representaba a los judíos rusos como una comunidad humillada e intimidada, capaz solamente de un destino de sumisión servil. Al parecer, el ejemplar típico de esta cinematografía prerrevolucionaria fue la película no conservada de Mikhail Narokov El cáliz de expiación, adaptación para las pantallas de la novela más desafortunada de Sholom-Aleikhem, La broma sangrienta. Escribo "al parecer" porque la película no llegó a las pantallas de los cines por falta de celuloide, quedando en la historia del cine patrio solo sobre el papel.  [...]

De ahora en adelante y hasta el final de los años 30 ambos modelos (el segundo podría definirlo como "pasivo") se intercambiarán con un orden asombroso, como en virtud de algún plan temático no formulado públicamente: hoy una película sobre la vida dolorosa durante el execrable régimen zarista; mañana, sobre la superación de las demarcaciones de asentamientos judíos y la vida felliz en una familia feliz en una nación soviética feliz; pasado mañana ambos modelos -para ahorrar tiempo, espacio y dinero- se presentan en el mismo argumento. Es necesario advertir que el tema judío en la pantalla soviética, por lo que se puede juzgar a partir de la cincuentena de películas de las que no ha quedado ni una huella que nos permitiese determinar su contenido, en la primera etapa se agotaba en eslóganes elementales que proclamaban un argumento: "ciudadanos judíos con los mismos derechos". A juzgar por las fuentes filmográficas que destacan el papel de una judía en la película En los días de lucha (1920, director Ivan Perestiani), que cuenta la luchas de los campesinos ucranianos contra los "polacos blancos", algo en el argumento seguramente nos podría interesar, lo mismo que en la película Panis [nobles polacos]-asaltantes (1920, guionista I. Zhilkin, director Iuri Zheliabuzhski), donde los personajes judíos son dos: un viejo zapatero y su hija Sara.

Añadiré al mismo tiempo, que mi intuición profesional me sugiere la presencia de un elemento étnico específico en algunas otras películas no conservadas de aquellos años, pero no tengo pruebas. Esto se aplica en particular a la película Dos mundos, el nombre de cuyos autores casi apunta directamente a que se trata aquí de la problemática judía (guionista Kopilevich, directores A. Arkatov y V. Chernobler, operador A. Grinberg, y entre los intérpretes D. Goldfaden, S. Tsenin, Ia. Morin).

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En resumen, viendo este proceso en su dinámica, se puede advertir que habiendo aparecido en la pantalla el tema judío con tanta rapidez y seguridad, de repente es como si congelase a pleno galope y por tres años enteros desaparece de la pantalla. Los motivos reales para esta pérdida inesperada de interés apenas existen, pero se puede suponer que se fundamentan en los cambios políticos e ideológicos en la vida social y estatal, que a primera vista no tenían relación con el cine, pero que se reflejaban en el espejo de la pantalla inmediatamente. Y en primer lugar en lo que cambió la concepción general del partido en la esfera de la política sobre las nacionalidades. Recuerdo que precisamente en estos años, entre 1922 y 1925, se liquidan de hecho todas las sociedades no bolcheviques, las organizaciones educativas y culturales, se pone finalmente bajo control la vida religiosa de los judíos (lo que significa en realidad solo el cierre de las sinagogas aún activas y la persecución administrativa y judicial de los rabinos). Sigue el programa previsto ya en 1919, interrumpido por la Guerra Civil y la guerra ruso-polaca, llamado de "productivización" de los judíos aldeanos, traduciéndose en la organización de koljoses y sovjoses judíos, y después en la creación de un miniestado judío en el Lejano Oriente, que se pudo realizar en esa época.